Los controles físicos de acceso a edificios son medidas y dispositivos diseñados para regular, restringir y registrar la entrada y salida de personas y vehículos.
Los Hospitales reciben pacientes, acompañantes, visitantes, proveedores y personal propio de la institución.
En ÁNGEL hemos desarrollado los módulos que permiten su control:
- Guardias de seguridad / recepcionistas: para acreditación de 3ros ajenos.
- Molinetes y puertas de acceso discapacitados: para personas habilitadas y 3ros acreditados.
- Barreras vehiculares: restringen el acceso automotor.

Tener control físico en hospitales es clave porque asegura la protección de personas, bienes e información crítica. Sus utilidades principales son:
- Seguridad de pacientes y personal: Prevenir accesos no autorizados a áreas sensibles (quirófanos, terapia intensiva, farmacia, archivo de historias clínicas).
- Dar respuesta rápida ante emergencias (evacuación – camino más corto).
- Fichado: presentismo, horas extra
- Protección de recursos hospitalarios tanto equipamiento como insumos médicos.
- Registrar movimientos de personas y bienes (quién entra, cuándo, a dónde).
- Conocer quién está dentro del hospital para la coordinación de una evacuación.

En resumen: el control físico en hospitales no es solo vigilancia, sino una estrategia integral de seguridad y gestión de riesgos, que protege tanto la salud de las personas como los recursos materiales y la información crítica.