La Historia Clínica como única fuente válida para el costeo y la facturación
A continuación se explica de dónde se obtienen los datos necesarios para realizar un costeo tan detallado como el que se expuso previamente.
Algunos lectores han cuestionado lo desarrollado hasta aquí, señalando que, a su criterio, registrar tantos datos en la Historia Clínica implica un esfuerzo excesivo en relación con el beneficio obtenido.
En primer lugar, es importante destacar que nadie ha presentado elementos objetivos que permitan afirmar que se trata de “demasiado trabajo” en función del beneficio.
Todos coincidimos en que no es posible gestionar una institución sin conocer los costos. Por ello, a continuación expondremos —y demostraremos— que no existe un trabajo extraordinario adicional para obtener esta información.
Utilizaremos preguntas para hacer esta exposición más didáctica.

¿Es posible no identificar al paciente que será internado?
Se trata de una acción básica e incuestionable.
No existe una tarea extra.
¿Se puede no registrar el proceso de internación?
Es evidente que la solicitud de internación debe quedar registrada en la Historia Clínica. Esto incluye el diagnóstico, las prácticas previstas, el tiempo estimado de internación y el ámbito adecuado (terapia intensiva, traumatología, etc.).
El documento que formaliza esta solicitud es la propia Historia Clínica.
Los circuitos administrativos asociados a la internación se alimentan automáticamente a partir de este registro.
No existe una tarea extra.
¿Cómo y dónde se registra el circuito del medicamento?
El circuito comienza con la prescripción médica consignada en la Historia Clínica.
El sistema informa automáticamente a Farmacia sobre la necesidad de medicación.
No existe una tarea extra.
El sistema genera la agenda de enfermería, organizando tareas y tiempos.
En el momento correspondiente, la enfermera registra la administración del medicamento.
A partir de ese registro —que forma parte de la Historia Clínica— ANGEL descuenta el insumo de los depósitos, reflejando su consumo.
No existe una tarea extra.
¿Cómo y cuándo se registra una solicitud de laboratorio o estudios por imágenes?
El profesional registra la indicación en la Historia Clínica.
El sistema comunica la solicitud al área correspondiente, y cada sector registra su intervención en la misma Historia Clínica.
No existe una tarea extra.
Una apreciación general – Costear o cerrar
Todo comienza en la Historia Clínica y todo regresa a ella.
Es el eje central de la atención, del registro y de la trazabilidad.
¿Qué ocurre con la registración médica?
Cada intervención, evaluación u orden debe quedar registrada en la Historia Clínica.
No pueden existir indicaciones, recomendaciones ni acciones fuera de ella.
Si no está escrito, nadie puede ejecutar una tarea que no esté registrada.
Cuando el médico escribe, siempre queda identificado: sabemos qué hizo, quién lo hizo y a qué hora.
Esto, además de ser una exigencia clínica, nos permite conocer con precisión el consumo de recursos humanos.
No existe una tarea extra.
Nota: Si no está registrado, no existe. Costear o cerrar
¿Y qué sucede con la enfermería?
Exactamente lo mismo.
El registro de signos vitales, cambios posturales para prevenir escaras, administración de medicación, alimentación y cualquier otra intervención se documenta en la Historia Clínica.
Si no está registrado, no existe:
¿Se administró la medicación? ¿Cómo está la tensión arterial? ¿Comió el paciente?
Una vez más, el registro indica qué se hizo, quién lo hizo y cuándo, permitiendo conocer el uso de recursos humanos.
No existe una tarea extra.
Conclusión operacional
Si analizamos cualquier proceso sobre el paciente, el resultado es siempre el mismo:
en la Historia Clínica quedan detallados los insumos utilizados, los equipos empleados y cada minuto de intervención profesional.
Por lo tanto, no existe una tarea extra para obtener los datos necesarios para un costeo preciso de la atención.
Una reflexión final
El principal problema en la facturación es la subregistración.
En muchas instituciones se realizan prácticas que no se registran y, en consecuencia, no se facturan.
Todo lo expuesto demuestra que registrar correctamente en la Historia Clínica no es una carga adicional, sino la única manera de facturar correctamente y evitar la pérdida de recursos indispensables para el funcionamiento institucional.
Hemos pasado de pensar que el detalle necesario para el costeo es una tarea extraordinaria, a comprender que es una práctica normal, esencial para la calidad de la atención y absolutamente necesaria para una facturación adecuada.
Conclusiones
- Una correcta y completa registración en la Historia Clínica es necesaria.
- El detalle sirve tanto para el costeo como para la facturación.
- No existe una tarea extra.
- Lo que no está registrado, no existe.
El costeo y la facturación parten de los mismos datos.
No es posible realizar ninguno de ellos correctamente sin una Historia Clínica completa.
Más información en https://www.youtube.com/watch?v=DyI_fMbBoNo