Telemedicina: ¿La nueva herramienta?

¿Realmente nueva?

¿Qué es la telemedicina?

Aunque parece un concepto moderno, la telemedicina no es nueva. A lo largo de los años, se ha utilizado para describir prácticas muy distintas, lo que ha desvirtuado su significado.

  • Primeros pasos: Recuerdo cuando se consideraba telemedicina que un médico llamara por teléfono a otro para derivar un paciente.
  • Hace 20 años: En hospitales como el Garrahan, se realizaban videoconferencias entre instituciones. Lo que hoy llamaríamos un Meet o Zoom.
  • Educación a distancia: También se incluyó bajo el paraguas de telemedicina.
  • Hoy: La definimos como la posibilidad de hablar con el paciente y verlo por cámara.

Monica ANGEL

Teleasistencia

Nuestra experiencia

Hace 10 años incursionamos en telemedicina con equipos que permitían medir:

  • Temperatura corporal
  • Oximetría
  • Presión arterial
  • Electrocardiograma
  • Glucosa
  • Sensores de posición y flujo de aire

Estos dispositivos se conectaban a una tablet que enviaba datos a un servidor llamado MONICA (Monitoreo en Casa). El médico podía ver los resultados y enviarlos a ÁNGEL para incorporarlos a la historia clínica. Incluso era posible solicitar un electrocardiograma desde el celular.

¿Por qué no prosperó? Porque resultaba más económico enviar una enfermera al domicilio que instalar estos equipos.

¿Qué ocurre hoy?

La moda manda. Hoy la telemedicina, reducida a una videollamada, se presenta como “la joya de la corona”. Pero, ¿es realmente la solución?

Reflexión personal

Hace unos años sufrí una caída. Fui al mejor instituto de traumatología. Me hicieron una radiografía, el médico la revisó y me recetó analgésicos. Una semana después, una resonancia reveló que tenía el peroné fracturado en varias partes. El médico nunca me tocó la pierna. Todo fue presencial, pero sin examen físico.

¿Qué quiero señalar?
Si esto ocurre en una consulta presencial, ¿qué podemos esperar de una videollamada? La telemedicina mal aplicada puede abrir la puerta a una catarata de juicios por negligencia.

Preguntas clave

  • ¿Se puede usar la videollamada para cualquier patología?
  • ¿Es seguro atender pacientes sin examen físico?
  • ¿Quién asume la responsabilidad si algo sale mal?

Nuestra posición

Hemos desarrollado herramientas para atención remota y también ofrecemos videoconferencia porque el mercado lo exige. Pero debemos advertir: así, sin protocolos, no está bien.

Cómo reducir riesgos

Si va a usar telemedicina:

  • Defina qué patologías se pueden atender por este medio.
  • Determine si es para pacientes nuevos o solo para quienes ya tienen historia clínica.
  • Limite la atención a médicos que conocen al paciente.
  • Establezca qué datos deben registrarse en la historia clínica.

Un ejemplo real

Un paciente operado, dado de alta, presenta fiebre alta. Realiza una videollamada. La cámara no muestra bien los colores, el semblante parece normal. El médico indica un antipirético y consulta al día siguiente. La esposa lo lleva al hospital: infección intrahospitalaria grave.
La telemedicina no permitió detectar la urgencia.

Conclusión

La telemedicina es útil en casos definidos, no para cualquier patología ni cualquier médico. Puede ahorrar costos, pero no garantiza mejor calidad de atención. Sin protocolos, es un riesgo para médicos y pacientes.
Será justicia.

Más información en https://proyectoangel.co/internaci%C3%B3n-domiciliaria